En “La puerta de atrás” charlamos con Natacha Mendez, que protagoniza “70 veces 7” una obra basada en textos de Dalmiro Sáenz. “A mí un personaje medio burócrata me aburre. Necesito esa vibración que tiene ella, que le va por el cuerpo, es un personaje que requiere que le ponga el cuerpo”, explica.
“70 veces 7” es una obra, basada en cuentos de Dalmiro Sáenz, en la que una mujer se va a vivir con un hombre a un rancho en la Patagonia dejando su trabajo en un burdel. Allí conocen a otro hombre y se genera un triángulo de crudo suspenso y sensualidad.
Dalmiro Sáenz fue un escritor, dramaturgo y pensador, que escribió “70 veces 7”, que ganó el premio de la Editorial Emecé, y con el que se convirtió en best-seller.
La frase que da nombre a la obra fue extraída de la Biblia, y fue utilizada por Jesús para enseñar que el perdón debe ser ilimitado, sin llevar la cuenta. Según la Biblia es una invitación a practicar el perdón constantemente.
En “La puerta de atrás” entrevistamos a Natacha Mendez, protagonista de la
obra, que cuenta: “Estamos felices de
hacer teatro y queremos que pueda ver la obra la mayor cantidad de gente, es
una obra que llega seguro a los espectadores, que tiene un costado costumbrista
y popular, pero también relaciones complejas entre los personajes, y un
entramado que los desafía”.
Además de la
presencia de Natacha, el elenco de la
obra está conformado por: Daniel Barros
-que además es quién la dirige- y Pablo Lyonnet.
P- ¿Cómo fue la preparación para el estreno?
R-Trabajar,
trabajar y trabajar. Prueba, error, acierto. Poner todo lo que se pueda.
P-¿Cómo presentarías o explicarías la historia que
cuenta la obra?
R-Es la historia de una mujer que trabaja en
un burdel en los años 60, y deja ese lugar para irse con un cliente a vivir en
un rancho en la Patagonia. Ahí se establecen en un paraje árido y solitario
y llega un tercer hombre buscando agua,
interpretado por Pablo Lyonnet, un peón para trabajar con ellos. A partir de eso surgen una serie de
conflictos, con costados de suspenso traiciones, sensualidad y drama entre los
personajes con un sorpresivo final.
P-¿Cuáles son las expectativas de cara al estreno?
R-Siempre son las mejores. Estamos felices de
hacer teatro y queremos que pueda ver la obra la mayor cantidad de gente, es
una obra que llega seguro a los espectadores, que tiene un costado costumbrista
y popular, pero también relaciones complejas entre los personajes, un entramado
que los desafía. Lo sexual tiene su lugar claro, Dalmiro era un provocador,
un gran autor. Dalmiro Sáenz era un
iluminador, capaz de crear una historia como esta, con un mundo propio, algo
marginal, dramática y mandato, al filo. Nosotros la adaptamos para el teatro,
pero respetamos absolutamente su escritura.
P-¿Cómo es tu personaje?
R-Yo creo que es un sueño para mí hacerlo.
Es una mujer que como dije antes ejerce la prostitución y luego deja ese lugar
y ese trabajo para buscar otra vida, con otro destino. Nada le es fácil.
Rozando la marginalidad. Es fuerte, es misteriosa, tiene una carga erótica,
tiene el peso de haber vivido muchas cosas pero de seguir adelante con cierta
particularidad. Como puede se busca a sí misma y busca un lugar, un atajo.
También sabe de cierta crudeza que encarna y que la rodea.
P-¿Qué fue lo que te atrajo o motivo a tomar este
papel?
R-Me atraen este tipo de personajes que tienen
cierta marginalidad y que van al límite. Como decía mi maestro de teatro Miguel
Guerbenoff, “llega a las últimas consecuencias”. A mí un personaje medio burócrata me aburre. Necesito esa vibración que
tiene ella, que le va por el cuerpo, es un personaje que requiere que le ponga el cuerpo. Pero
también conlleva cierta melancolía en sí, una forma de ir hacia adentro que es
muy interesante para mantenerla viva en sincro con su otro costado más extrovertido.
Su destino parece ser lo que se le asigna pero ella la pelea a muerte para
encontrar algo más qué no sabe bien que es.
P-¿Cómo trabajaron la puesta en escena?
R-Eso lo debería
contestar el director Daniel Barros, él es quien tuvo la iniciática original de
hacer esta obra. Él me la propuso y me puse a trabajar en el personaje. Todos
ponemos lo nuestro claro, pero la puesta es del director.
P-¿Cuándo y hasta cuándo tienen funciones?
R-Son sólo cuatro
funciones los sábados de Marzo a las 22, en el teatro “Paraje Arteson” en calle
Palestina 919, esquina Lavalle, en CABA. Las entradas se sacan por Alternativa
teatral, son muy accesibles y hay promociones.
Pueden encontrar más información en la cuenta de instagram de la obra “@70veces7teatro” y “@natachamendezok”.
Mauro Castro
LPDA- 17-2-26




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