En “La puerta de atrás” entrevistamos a Alicia Verón, directora de la obra “Los días por venir”, que aborda temas universales cómo el paso del tiempo, los afectos, la soledad, la memoria y el sentido de la vida. “La obra tiene una sensibilidad muy especial y deseamos que el público pueda emocionarse, reflexionar y sentirse acompañado”, explica y anhela Alicia.
Alicia Verón es la directora de la obra “Los días por venir” que se estrenó el domingo pasado en “Paraje Artesón”, en CABA. La obra toca temas muy cotidianos, pero no por eso menos importantes, sino más bien, comunes a todos: el paso del tiempo, los afectos, la soledad, la memoria, el amor y la necesidad de seguir encontrando sentido a la vida.
“Los textos de la obra permiten
que los actores recorran emociones muy genuinas y que el público pueda verse
reflejado en ellos. Y eso, para mí, es uno de los mayores valores que puede
tener el teatro”,
destaca Alicia en “La puerta de atrás”.
En “Los
días por venir” el pasado está presente.
Los recuerdos vuelven constantemente.
Esta pieza teatral, que fue escrita por Dino
Armas, nos invita a observar y pensar cómo aquello que vivimos sigue
dejando huellas en nosotros.
Dino Armas es un dramaturgo y director de
teatro uruguayo, y es considerado un maestro
del humor negro y de un grotesco
rioplatense actualizado.
“Sentimos que ‘Los días por venir’ tiene una sensibilidad muy especial y deseamos que el público pueda emocionarse, reflexionar y sentirse acompañado a través de estos personajes”, añade la directora.
Por otra
parte, Verón señala: “En muchos casos ya
había trabajado anteriormente con parte del elenco y sabía que podían conectar
con este universo desde un lugar muy genuino. También me interesaba formar un
grupo donde existiera escucha, compromiso y una verdadera construcción
colectiva”.
P- ¿Cómo fue el estreno de la obra?
¿Qué sensaciones les dejó?
R-El
estreno de “Los días por venir” fue profundamente emocionante para todo
el equipo. Después de muchos meses de trabajo, investigación y ensayos,
encontrarnos con el público y sentir su atención, sus silencios y su emoción
fue muy movilizante.
Toda
primera función tiene nervios, pequeños imprevistos y esa adrenalina tan
particular del teatro vivo, pero también
tuvo algo muy hermoso: la conexión humana que se generó en la sala. Sentimos
que la obra llegó, que tocó al público y que los personajes comenzaron
verdaderamente a habitar la escena.
Nos dejó
mucha gratitud, ganas de seguir creciendo función a función y la certeza de que
esta historia tiene mucho para compartir.
P- ¿Cómo fue la etapa previa, los ensayos y la preparación de la obra?
R- La
etapa previa fue un proceso muy intenso y hermoso a la vez. Es
una obra profundamente humana, sensible y poética, por lo que el trabajo
no pasó solamente por aprender un texto, sino por construir vínculos, climas y
emociones verdaderas. Los ensayos fueron creciendo de a poco, explorando
cada personaje, sus silencios, sus recuerdos y todo aquello que la obra sugiere
más allá de las palabras. También hubo mucho trabajo de puesta en escena,
música, climas sonoros y búsqueda estética para acompañar el universo tan
particular que propone Dino Armas.
Fue un proceso de mucho
compromiso por parte del elenco y del equipo, y creo que todo ese recorrido se siente hoy arriba
del escenario.
P- ¿Que hizo que eligiera esta
obra de Dino Armas?
R-Elegí
nuevamente una obra de Dino Armas porque es
un autor que admiro profundamente y con quien siento una enorme conexión
artística y humana. “Los días por venir” es la sexta obra suya que llevo a escena, y eso no es casualidad. Dino
escribe de una manera profundamente sensible, poética y humana. Sus personajes
tienen verdad, fragilidad, contradicciones y una enorme capacidad de emocionar.
Habla de temas muy cotidianos y a la vez
universales: el paso del tiempo, los afectos, la soledad, la memoria, el amor y
la necesidad de seguir encontrando sentido a la vida. Sus textos permiten que
los actores recorran emociones muy genuinas y que el público pueda verse
reflejado en ellos. Y eso, para mí, es
uno de los mayores valores que puede tener el teatro.
P- ¿Tuvo que realizar una
adaptación de la obra o no fue necesario?
R- Sí,
realicé una adaptación de la obra, siempre con muchísimo respeto hacia el texto
original y el universo que propone Dino Armas. Al ser un autor uruguayo, hubo
algunas referencias, lugares y determinadas situaciones que sentí necesario
acercar más a nuestra identidad y a nuestra manera de habitar esos vínculos.
La intención no fue modificar la esencia de la obra, que sigue intacta, sino generar una mayor cercanía con nuestro público, permitiendo que ciertas emociones y situaciones resonaran de un modo más directo y cotidiano. También trabajé en una síntesis escénica y rítmica para que la puesta tuviera una fluidez más acorde al lenguaje teatral que venimos desarrollando con la compañía.
P- ¿Qué rol juegan la memoria, la culpa y la esperanza en la obra?
R- La
memoria, la culpa y la esperanza atraviesan toda la obra y son, de algún modo,
el corazón de “Los días por venir”.
La
memoria aparece constantemente: los recuerdos, aquello que quedó pendiente, lo
vivido y también lo que cada personaje elige recordar o intentar olvidar. La obra habla mucho de cómo el pasado sigue
habitándonos.
La culpa
está presente en silencios, decisiones y vínculos que cargan heridas o cosas no
resueltas. Pero no desde un lugar solemne, sino profundamente humano, porque
todos convivimos con aquello que hicimos, lo que no pudimos hacer o lo que hubiéramos
querido cambiar.
Y al
mismo tiempo, la esperanza aparece como una luz. Incluso en medio de la fragilidad, la obra habla de la posibilidad de
volver a conectar, de reparar, de amar y de encontrar sentido en los vínculos y
en los días que aún quedan por vivir.
P- ¿Y los recuerdos?
R- Los recuerdos en la obra aparecen casi como
personajes invisibles. Acompañan, incomodan, emocionan y muchas veces
condicionan las decisiones de quienes habitan esta historia.
En “Los días por venir” el pasado nunca está del todo lejos. Los recuerdos vuelven constantemente y muestran cómo aquello que vivimos sigue dejando huellas en nosotros.
P- ¿Cómo fue la selección del
elenco?
R- La
selección del elenco fue un proceso muy intuitivo y también muy humano. Busqué
actores y actrices que no sólo tuvieran herramientas actorales, sino también sensibilidad para habitar un
material tan profundo y delicado como el que propone la obra.
En
muchos casos ya había trabajado anteriormente con parte del elenco y sabía que
podían conectar con este universo desde un lugar muy genuino. También me interesaba formar un grupo donde
existiera escucha, compromiso y una verdadera construcción colectiva.
Creo que
cada actor fue encontrando su personaje desde su propia verdad, y eso terminó
enriqueciendo muchísimo la puesta.
P- ¿Qué expectativas tienen para las próximas funciones?
R-Las
expectativas son las más lindas que puede tener un grupo de teatro, que la obra
siga creciendo función a función y que cada vez más personas puedan encontrarse
con esta historia.
Sentimos
que “Los días por venir” tiene una sensibilidad muy especial y deseamos
que el público pueda emocionarse, reflexionar y sentirse acompañado a través de
estos personajes.
También
esperamos seguir afianzando el trabajo del elenco, porque el teatro es algo vivo y cada función transforma la obra de una manera
diferente.
P- ¿Por qué la gente tiene que
ver la obra?
R- Creo
que la gente debería verla porque es una
obra profundamente humana. Habla de vínculos, de recuerdos, de heridas, de
amor, de la necesidad de ser escuchados y acompañados. Y todo eso atraviesa a
cualquier persona, en cualquier momento de la vida.
Es una obra sensible, poética y
emocional, pero también muy cercana y cotidiana. Invita a detenerse un momento y
mirar aquello que muchas veces dejamos guardado por miedo, dolor o simplemente
por el paso del tiempo.
Y, además, porque el teatro tiene algo
maravilloso: la posibilidad de encontrarnos con otros desde la emoción
verdadera. Creo que quienes vengan a verla se van a ir movilizados,
reflexionando y, sobre todo, sintiéndose acompañados.
El
elenco que compone la obra está conformado por: Alejandra Cerrini, Clara Diz,
Abel Etchecopaz, María Eva Lamberti y Alexander Flecher, y es dirigida por
Alicia Verón.
“Los
días por venir” se puede ver todos los domingos de Mayo y Junio a las 20, en
Estado de Palestina 919, CABA.






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