Ir al contenido principal

“La obra invita a preguntarnos cuánto hacemos para sostener una imagen frente a los demás”

Romina De Vitta, integra el elenco de “Una familia en juego”, una obra que cuenta la historia de los Gómez Cortés, que se encuentran urgidos por una difícil situación económica.  En esta nota con “La puerta de atrás”, la actriz  explica que la familia “intenta sostener una imagen de lo que alguna vez fue, aunque su realidad actual esté bastante lejos de ese ideal”.



Romina De Vitta es actriz, y forma parte del elenco de la obra “Una familia en juego” producida por “A la deriva”, un proyecto que integra junto a un grupo de compañeros de teatro y amigos.

En la obra el contexto juega un rol importante. La familia, los Gómez Cortés, se ven acorralados por una situación económica, que los pone en un lugar incómodo.  “Es una familia que intenta sostener una imagen de lo que alguna vez fue, aunque su realidad actual esté bastante lejos de ese ideal”, explica Romina, en esta nota con “La puerta de atrás”.

Con respecto al nacimiento del proyecto de “A la deriva”, la actriz recuerda cómo surgió a partir de una sugerencia de uno de los integrantes. “ ‘A la Deriva’  nace de un grupo de actores y compañeros de teatro de la Escuela Municipal de Arte Dramático (Emad) de Lomas de Zamora. En un principio éramos un grupo más grande, y fue en una reunión,  donde uno de ellos, planteó la idea de armar algo juntos. Un proyecto teatral. Todos estuvimos de acuerdo en ese momento y muy entusiasmados”, señala.

“Creo que la obra invita a preguntarnos cuánto hacemos para sostener una imagen frente a los demás y qué pasa cuando esa imagen empieza a resquebrajarse”, considera De Vitta.

Además, reflexiona sobre su formación y su futuro: “Espero seguir creciendo y formándome como actriz y como creadora. Cada personaje representa un desafío diferente, porque no se trata solamente de aprender un texto o construir una manera de moverse, sino de encontrar su lógica, entender sus contradicciones y descubrir qué hay detrás de lo que dice y hace”.

P-¿Cómo surge o cómo nace "A la Deriva producciones"?

R-“A la Deriva”  nace de un grupo de actores y compañeros de teatro de la Escuela Municipal de Arte Dramático (Emad) de Lomas de Zamora. En un principio, antes de ser “A la Deriva”, éramos un grupo más grande, que en una reunión, uno de ellos, planteó la idea de armar algo juntos. Un proyecto teatral. Todos estuvimos de acuerdo en ese momento y muy entusiasmados. En sucesivos encuentros empezamos a darle forma, pensamos en armar escenas para presentar tipo café concert, pero luego algunos compañeros se bajaron y quedamos los siete que hoy formamos parte de “A la Deriva”. En ese momento nos sentimos realmente sin rumbo, por quedar con un proyecto a medio hacer. Pero ninguno quiso “abandonar el barco” y nos reinventamos. De hecho el nombre de la compañía surge de esa situación. Dimos una vuelta de timón y direccionamos la idea a una obra ya armada. Buscando entre diferentes textos, nos encontramos con “En familia” de Florencio Sánchez, la cual nos cerró a todos y comenzamos a hacer una adaptación para que coincidan los personajes y la actualidad que queríamos contar. Decidimos ponerle el nombre “Una familia en juego”. Luego de algunos meses de ensayo en el comedor de Silvina, una de las integrantes, fue que convoqué al director Eduardo Meneghelli con el cual ya venía trabajando en otra obra. Gracias a su dirección y su visión teatral fue que empezamos con varios ensayos semanales en sala de teatro y comenzó la recta final de cara al estreno.

P-¿Fue algo buscado formar la compañía o fue una situación que se dio naturalmente?

R-Formar la compañía surgió un poco de esta problemática que tuvimos al tener que reinventarnos. Pero también se dio naturalmente ya que todos teníamos ganas de seguir adelante y soñar con tener una propia compañía teatral que vaya creciendo y generando varios proyectos. Además de compañeros, durante este año de trabajo, forjamos una linda amistad entre todos, la cual ayudó mucho a apoyarnos unos a otros en diferentes situaciones que fueron surgiendo, obstáculos, problemas, y dificultades personales que aparecieron en el medio del proceso creativo de la obra.


P-¿Con qué propuesta se encuentra el espectador que va a ver la obra?

R-El público se va a encontrar con una comedia dramática muy ligada a nuestra actualidad, a la Argentina de 2026 y a este momento tan particular que estamos atravesando como sociedad. La obra pone el foco en las dificultades económicas, en la decadencia de una clase media que intenta sostener lo que alguna vez tuvo y en el esfuerzo por mantener ciertas apariencias incluso cuando la realidad ya no acompaña. Pero, más allá del contexto económico, es una propuesta muy real en las situaciones que plantea y en los vínculos que muestra. Hay discusiones, frustraciones, secretos, contradicciones y formas de relacionarnos que pueden resultar muy reconocibles para el público. El humor aparece en medio de situaciones que, en el fondo, tienen bastante de dramáticas. Y eso es lo interesante: uno puede reírse de lo que sucede en escena, pero también puede sentirse incómodo o reconocerse en alguna de esas miserias cotidianas. Creo que la obra invita a preguntarnos cuánto hacemos para sostener una imagen frente a los demás y qué pasa cuando esa imagen empieza a resquebrajarse. Porque, en definitiva, detrás de una familia particular también aparece una realidad social que nos atraviesa a todos.

P-Hace poco fue el estreno, ¿cómo fue el debut?. ¿Qué sensaciones les dejó?

R- Después de un año de mucho esfuerzo, trabajo, sacrificio y contratiempos, lograr estrenar la obra, para nosotros es un sueño cumplido. Una sensación de plenitud que no cabe en el pecho. Además fue doblemente gratificante ya que para dos integrantes era la primera vez que subían al escenario con una obra de teatro con todo lo que ello implica y para otro integrante era su vuelta a las tablas después de muchos años. Así que fue un debut conmovedor y movilizante para todos.  Teníamos planificadas dos funciones para el estreno pero al agotar ambas, decidimos hacer una tercera, ya que quedó gente afuera que pedía entradas. Nos arriesgamos y también fue un éxito. 

P-¿Qué expectativas tienen con respecto a la obra?

R-Tenemos muchas ganas de que la obra siga creciendo, que llegue a más espectadores y que pueda generar algo en quienes vienen a verla. Nos interesa que el público se entretenga, que se ría, pero que también se lleve alguna pregunta, alguna reflexión o una sensación que continúe después de salir del teatro. Ojalá muchas personas puedan identificarse con alguna situación o algún personaje, y que otras puedan mirar desde afuera una realidad que quizás conocen de cerca. También esperamos que este proyecto siga abriendo caminos para “A la Deriva producciones”, porque cada obra es una oportunidad para aprender, construir y seguir apostando por el teatro independiente.

P- ¿Cómo son los Gómez Cortés? ¿Cómo los describirías?

R- Los Gómez Cortés son una familia que intenta sostener una imagen de lo que alguna vez fue, aunque su realidad actual esté bastante lejos de ese ideal. Comparten una casa, una historia y un montón de vínculos atravesados por las frustraciones, los secretos, las deudas y las contradicciones. Cada integrante tiene su propia manera de enfrentar la realidad: algunos la niegan, otros se refugian en las apariencias y otros intentan cambiar las cosas, aunque no siempre sepan cómo hacerlo. Lo interesante es que no son personajes completamente buenos ni completamente malos. Son humanos, con miserias, deseos, debilidades y mecanismos para sobrevivir. Y, como pasa muchas veces en las familias, pueden quererse, lastimarse, necesitarse y traicionarse casi al mismo tiempo.

P-¿Cómo es tu personaje?

R-Mi personaje es Verónica, una mujer vinculada al mundo de la moda que llega desde Milán junto a su marido, Damián.  Es una mujer inteligente, observadora, seria y con una personalidad bastante definida. Tiene una mirada propia sobre las cosas y una idea de cómo deberían ser, aunque al llegar se encuentra con una realidad muy diferente de la que esperaba. Verónica no llega del todo convencida de ese regreso, pero acompaña a Damián con la esperanza de que puedan construir una nueva etapa. A medida que se instala en la casa, empieza a observar las dinámicas familiares y a descubrir que detrás de lo que se muestra hay muchas otras cosas. Me interesa de ella esa mirada de alguien que, al principio, parece estar un poco afuera de todo, pero que de a poco queda involucrada en una realidad que no puede mirar solamente desde la distancia. Es un personaje que observa mucho y cuya presencia también genera tensiones y sentimientos de todo tipo dentro de la familia.


P- ¿Y cuáles son tus expectativas personales con respecto a la obra y a la actuación?

R-Personalmente, espero seguir creciendo y formándome como actriz y como creadora. Cada personaje representa un desafío diferente, porque no se trata solamente de aprender un texto o construir una manera de moverse, sino de encontrar su lógica, entender sus contradicciones y descubrir qué hay detrás de lo que dice y hace. Con Verónica me interesa trabajar especialmente esa observación, su carácter y la manera en que se posiciona frente a una familia que le resulta ajena, pero en la que termina involucrándose. También me entusiasma mucho formar parte de un proyecto en el que hay una adaptación propia, una dirección y un equipo hermoso que trabaja para llevar una historia a los escenarios. Me gustaría que la obra siga creciendo, que podamos presentarla en nuevos espacios y que todo este trabajo nos permita abrir más puertas.

La próxima función de “Una familia en juego” será el Domingo 15 de Noviembre en “Teatro Horizonte”, en Lomas de Zamora.  Pueden encontrar más información sobre la obra en su cuenta de Instagram: “aladerivaproducciones”.


Mauro Castro

LPDA- 24-10-26

  

Comentarios

Entradas populares de este blog

“El filete es mi modo de vida, es una elección”

Jesús Méndez es artista plástico y fileteador porteño, un arte que nació en la Ciudad de Buenos Aires a fines del siglo XIX. “La gente de afuera lo valora un poco más, acá no se tiene mucha noción de cómo es el proceso”, destaca en esta nota con “La puerta de atrás”. El Fileteado porteño nace en la ciudad de Buenos Aires  a fines del siglo XIX , en medio de una transformación del país y de una gran inmigración europea . Los inmigrantes trajeron distintos elementos artísticos, que combinados con las costumbres nacionales, dieron origen a un estilo propio. El filete surge para embellecer los carros de tracción animal que transportaban alimentos , y luego pasó a la decoración de colectivos.   Las características del fileteado son: los colores vivos, una alta estilización en sus formas, los contrastes que generan una falsa sensación de volumen, la sobrecarga del espacio disponible, la recurrencia a la simetría, la conceptualización simbólica de elementos, la utilización d...

“Hace rato que quería contar una historia sobre el barrio”

Carolina Solari es la directora y dramaturga de “Destino Temperley”, una obra que aborda la historia de una actriz afectada por su adicción a los juegos de azar, y que decide regresar a su barrio, Temperley. “La ludopatía es una temática de la que no se habla mucho ni se trata, pero es muy común y es silenciosa”, destaca Solari en esta nota con “La puerta de atrás”. Carolina Solari es actriz, dramaturga y directora de “Destino Temperley” , una obra que en tono de comedia aborda la ludopatía y las consecuencias de esta adicción en la persona que la padece y en los vínculos con los que la rodean. La protagonista de este espectáculo teatral es la famosa actriz Alejandra Bruno, que regresa a la casa de su infancia en el barrio de Temperley, pero sus vínculos familiares se ven afectados por su adicción a los juegos de azar . Carolina, nació en Lomas de Zamora y vivió en Temperley hasta sus 20 años, cuándo se mudó a Capital Federal por cuestiones laborales. Mientras estudiaba Sociolog...

“La obra habla mucho de cómo el pasado sigue habitándonos”

En “La puerta de atrás” entrevistamos a Alicia Verón, directora de la obra “Los días por venir”, que aborda temas universales cómo el paso del tiempo, los afectos, la soledad, la memoria y el sentido de la vida.  “La obra tiene una sensibilidad muy especial y deseamos que el público pueda emocionarse, reflexionar y sentirse acompañado”, explica y anhela Alicia. Alicia Verón es la directora de la obra “Los días por venir” que se estrenó el domingo pasado en “Paraje Artesón”, en CABA. La obra toca temas muy cotidianos, pero no por eso menos importantes, sino más bien, comunes a todos: el paso del tiempo, los afectos, la soledad, la memoria, el amor y la necesidad de seguir encontrando sentido a la vida . “Los textos de la obra permiten que los actores recorran emociones muy genuinas y que el público pueda verse reflejado en ellos. Y eso, para mí, es uno de los mayores valores que puede tener el teatro”, destaca Alicia en “La puerta de atrás”. En “Los días por venir” el pasado est...