Natalia Pascale
es actriz y protagoniza “La Madonnita”, una obra escrita por Mauricio Kartun. “La obra está tomada en un código grotesco,
es comedia, lo que se busca con la obra es que el público se ría y después se
vaya reflexionando”, explica Natalia en diálogo con La puerta de atrás.
“La Madonnita” es una obra que
transcurre a principios del siglo XX en un altillo de Parque Lezama, dónde un
hombre le saca fotos a su mujer desnuda para luego comercializarlas entre la
clase trabajadora inmigrante.
Natalia Pascale, es quién encarna a “La
Madonnita” o a “Filomena”, que es el verdadero nombre del personaje. Esta obra
que fue escrita por Mauricio Kartun
y cuenta con la dirección de Malena
Miramontes Boim, inició el domingo pasado su cuarta temporada en Ítaca
Complejo Teatral.
“La obra está tomada en un código
grotesco, es comedia, lo que se busca con la obra es que el público se ría y
después se vaya reflexionando sobre toda esta situación, y siempre decimos al
final que la importancia que para nosotros tiene hacer la obra es que cada vez
haya menos Madonnitas y menos tipos como estos dos. Sin embargo no pensamos
esta obra inicialmente como una obra de denuncia y terminó siéndolo, porque es
inevitable que no lo sea”,
argumenta Natalia en esta entrevista con La
Puerta de atrás.
El género
grotesco se caracteriza por la exageración, distorsión y ruptura de lo
convencional. En el contexto del teatro estas características se ven reflejadas
en la representación de personajes y situaciones de manera extravagante y
caricaturesca.
Un ejemplo icónico de este género es “Esperando la carroza”, la película de
Alejandro Doria, que se ha transformado en un film que ha trascendido a su
época.
Por otro lado, Natalia también se refiere al
presente del rubro teatral y reflexiona: “Siempre
pienso en que haya más políticas para poder llevar el teatro a lugares donde el
teatro no llega. No hablo de ganar plata, sino de poder tener lo recursos y la
movilidad para poder montar las obras en lugares donde no hay teatro para que
nadie se pierda esa experiencia de ver teatro. No creo que sea el momento de
soñar esto”.
P-¿Te acordas cómo te llegó la
propuesta de la obra?
R-Yo
estaba haciendo una obra con Rubén Parisi que era el actor anterior de “La
Madonnita”, estuvo algunos meses. Él tuvo la idea de hacer “La Madonnita”,
había hecho una escena para la Universidad Nacional de las Artes (UNA) con
Darío Serantes que es el actor actual, y entonces me dice si hacemos “La
Madonnita”, le dije me encanta esa obra, y había que buscar directora o
director y la convocan Malena Miramontes Boim, porque ya habían trabajado ellos
dos con ella, y yo dije que primero me conozca y nos juntamos un día a charlar
y fue instantáneo y ahí empezamos a trabajar. Rubén por temas laborales no pudo
seguir, y entró Fito Pérez al elenco. Tampoco
esperábamos que la obra fuera lo que es. Empezamos el cuarto año de funciones,
estrenamos en Abril de 2022, e hicimos los tres años enteros, de Abril a
Noviembre, fue mucho tiempo de trabajo, está buenísimo para nosotros, pero
cuando Rubén se bajó habíamos hecho tres meses de funciones.
P-¿Cómo arrancaron esta cuarta
temporada?
R-Arrancamos
el domingo pasado, estamos muy
contentos, fue a sala llena, eso te da mucha alegría, venimos muy bien con
la venta para el domingo, nos encanta que la gente se siga interesando por
nuestro trabajo, está bien que es un texto de Mauricio Kartun, eso tiene un
peso importante para la obra, también es una obra que se instaló y estamos re
felices con eso.
P-¿Cuál es el rol de la mujer en
la obra?
R-
Hay mucha tela para cortar. Está “La Madonnita” o Filomena que es su verdadero
nombre, es una mujer que hace fotos pornográficas que le saca su marido y las
venden, por ahí estoy espoileando algunas cosas, pero hay un vendedor de estas
fotos que se las vende a la clase trabajadora de la época, porque está situado
a principio de siglo. Esas fotos ella las hace con un partener, pasa algo con
ese partener, desaparece y ahí entra en juego este vendedor y hay muchos
lugares de donde abordar a esta mujer que obviamente está sometida a hacer eso,
pero a su vez en esta época es su medio de vida también, a mí me pasaba cuando recién empecé que entraba a escena y ya estaba
enojada, y en realidad ella accede a hacer eso, hace eso durante muchos años de
su vida. Después también en la obra se devela de dónde viene ella, pero en
esa época es su medio de vida, pero le cambian este partener y ahí es donde
comienza el conflicto de la obra.
P-Teniendo en cuenta la temática
de la obra, que no es convencional, por el hecho de contar la historia de una
mujer que se desnuda para que le saquen fotos que luego se van a comercializar,
¿cómo notas la reacción del público?.
R-Yo creo que la mirada social cambió.
Kartun estrenó esta obra en el 2003, hace más de veinte años, y pensamos como
cambió la mirada social a lo largo de los años, antes había cosas que estaban naturalizadas, y ahora no, el público
joven es más reactivo, por ahí el público grande entiende otras cosas o ve
esas cosas que en esa época se veían naturales, pero el público joven sobre
todo es el que más reacciona a esto. Sin
embargo la obra está tomada en un código
grotesco, es comedia, lo que se busca con la obra es que el público se ría y
después se vaya reflexionando sobre toda esta situación, y siempre decimos al
final que la importancia que para nosotros tiene hacer la obra es para que cada
vez haya menos Madonnitas y menos tipos como estos dos. Sin embargo no pensamos
esta obra inicialmente como una obra de denuncia y terminó siéndolo, porque es
inevitable que no sea. Tenemos mucho público grande, mucho, que se
identifica con la época, Kartun para mí es un historiador además de un gran
dramaturgo y entonces toda la historia, el vocabulario, las palabras todo eso
te lleva hacía una época, pero ya la obra propone un tono grotesco de actuación
y propone este tipo de lenguaje.
P-¿Qué es lo que más te gusta de
tu personaje?
R-Voy
a spoilear también, no habla en toda la
obra, y al no tener texto todo es corporal y obviamente que llevó mucho
trabajo, tiene una dificultad física concreta la Madonnita que también tuve que
laburar, entonces hay todo un trabajo que al principio ensayaba y le decía
a la directora ¿se ve lo que me está pasando?, porque los otros dos actores tenían mucho
texto, pero me encanta que no hable, no porque sea muda sino porque no quiere
hablar o no puede hablar.
P-Además de ser actriz, también
te desempeñaste cómo directora y dramaturga, ¿cómo te sentís con esos roles?
R-
Cómo directora dirigí una obra que terminó, y otra que estoy dirigiendo, que
estamos medio girando, siempre fue
porque me convoco el elenco para dirigir. Yo digo que soy una actriz que dirige, que se anima a dirigir, pero que
no soy directora. Y con la dramaturgia fue solo una obra que fue esta
primera que dirigí, que en realidad las actrices vinieron con un texto y una
propuesta que no estaba del todo terminada, entonces hicimos muchos meses de
trabajo muy de investigación en los ensayos y en base a eso terminamos
construyendo el texto, no es que yo me senté a escribir o nos sentamos a escribir,
sino que desde la base de la improvisación fueron saliendo los textos y ahí
hicimos un trabajo de escritura pero en base a lo que habíamos probado.
P-¿Cómo evalúas el presente del
teatro?
R-Mira
creo que el teatro es algo que creo y
espero que no se extinga jamás, me parece que es un espacio que es necesario,
que es algo mágico, que tanto el elenco cómo el público se preparen a la misma
hora para asistir a un acontecimiento, me parece algo que tiene que ver muy con
lo humano, esas cosas no deberían desaparecer, y creo que con la pandemia se
reafirmó y apenas abrió Ítaca complejo teatral nos dimos cuenta que era algo
que la gente necesitaba. Una de las que estrenamos ahí fue “Luisa”, una de
las obras que dirijo y todas las funciones estaban agotadas y era un placer. Y ahora sorpresivamente está pasando lo
mismo, las funciones están a pleno en este contexto económico. Por ahí lo
que pasa menos es que la gente vea la obra y se quede a comer. El teatro sigue funcionando y estamos muy
contentos. Obviamente en el teatro ofrecemos promociones, porque queremos
que la gente venga, que no se pierda esto. Está buenísimo cuando hay políticas que te
pagan la función y es gratis para el público, que no desaparezca el Instituto
Nacional del Teatro (INT), que los municipios generen cosas culturales. Yo soy
de Villa Madero, de La Matanza, mis primeros pasos fueron ahí.
P-En relación a tu trayectoria,
que es bastante extensa, si tuvieras que elegir tres de tus trabajos, ¿con
cuáles te quedarías o cuáles disfrutaste más?
R-“La Madonnita” es un antes y un después,
obviamente es una obra que lleva más de cien funciones, que lleva tanto tiempo
en cartelera. Lo que sucede es que uno
a lo largo del tiempo va creciendo, se va formando más, y también ahí hay un
cierto disfrute más desde la actuación y uno puede ver un trabajo más
consolidado y de hecho si yo volviera a hacer textos que hice hace un montón de
tiempo claramente sería muy diferentes. Después hubo otra obra que hice en
2014 y 2015 que se llamó “Wake up, woman” que era sobre la violencia de género,
que no sólo me dio satisfacción del hecho artístico, sino lo que pasaba, recién
empezaba el “Ni una menos”, terminaba la función y estaba una hora y media
hablando con gente, de hecho es al día de hoy que hay gente que me manda
mensajes porque me ha quedado el vínculo, porque se habían identificado con el
personaje, y eso me hizo involucrarme desde otro lugar y ahora estoy haciendo
“Palabras encadenadas” una obra de Jordi Galcerán, un autor catalán, ahora nos
vamos a un festival, y volvemos acá en Mayo, el director es Guillermo Ghio,
hicimos un trabajo muy interesante de investigación para llegar a construir
este personaje, que es un personaje que a mí me pone en un desafío como actriz,
es una obra que también estoy disfrutando mucho.

P-¿En qué sentido te pone en un
desafío?
R-Es
un personaje bastante dual y eso me llevó bastante tiempo de investigación, y
de ver cómo, es un thriller psicológico dónde el espectador no sabe, y va
descubriendo a través de la trama, y dónde vos crees que es una cosa y después
es otra y entonces como mostrar sin mostrar, o no mostrar en ese momento y si
en otro. El acompañamiento de Guille fue precioso, y de mi compañero Ernesto
Falcke también.
P-¿Recordas cómo fueron tus comienzos
en el teatro?
R-Cuándo era muy chiquita, tenía un poco más
de tres años mi mamá me llevó a danza, y cuándo a mí me preguntaban que quería
ser de grande decía bailarina. Hubo problemas económicos en mi casa, no me
pudieron seguir llevando a las clases de danza, obviamente en ese momento lo
entendí, y cuando terminé el colegio primario, tuvimos que buscar un colegio
secundario porque el colegio al que yo iba no tenía secundario. Buscando en el barrio había un colegio que
tenía teatro como materia, y yo dije, yo quiero ir ahí. Un curso de ingreso
larguísimo de Abril a Noviembre, exámenes, y ahí empecé, tuve el primer año
teatro, el segundo año ya empecé en el grupo de teatro del colegio, y después
ese grupo se independizó del colegio y seguí formándome con el que era mi
profesor en ese momento, y después
estudié bioquímica en paralelo, trabajo de eso, no vivo del teatro, es algo que
me encanta también. Luego hice la carrera en lo de Raúl Serrano, y después
me formé con distintos maestros, Pompeyo Audivert, Guille Cacace, Ale Catalán,
ahí anduve buscando otros tipos de entrenamientos, pero la base fue siempre
Raúl Serrano.
P-¿Un sueño que tengas con el
teatro?
R-Siempre pienso en que haya más políticas
para poder llevar el teatro a lugares donde el teatro no llega. No hablo de
ganar plata, sino de poder tener lo recursos y la movilidad para poder montar las obras en lugares donde no hay
teatro para que nadie se pierda esa experiencia de ver teatro. No creo que sea el momento de soñar esto.
Quien te dice a futuro.
Sobre
sus próximos trabajos, Natalia cuenta: “Estoy
media tapada, porque estoy con ‘La Madonnita’ que por ahora seguimos hasta que
dé, estoy girando con ‘Luisa’, ‘Ricardo III Shakespeare Otra vez’, volvemos con
‘Palabras encadenadas’ en Mayo, y estreno el 17 de Marzo en Ítalo complejo
teatral ‘Juramos no morir de amor’
dirigida por Ana Alvarado y Laura Yusem”.
“La
Madonnita” se puede ver todos los domingos de Marzo y Abril a las 19.30 en
Ítaca complejo teatral, en Humahuaca 4027, CABA.
Mauro
Castro
LPDA
9-3-25
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